viernes, 16 de diciembre de 2011


No tengo otra palabra para decirte que GRACIAS, gracias por todo lo que hiciste por mi siempre, por todos los años vividos juntas, por todos los momentos que pasamos, por estar siempre que te necesité, sos una amiga de oro que valés mucho la pena y ya no quedan amigas como vos. Gracias por el día a día, gracias por cada abrula te amo, por cada cosa que hacés para que pueda seguir adelante, por cada abrazo enano que nos damos. Podría estar horas agradeciéndote todo, pero más que una carta tengo una vida para demostrarte que no quiero perderte nunca y quiero que seas una amiga que cuando sea grande pueda decir como ahora, mirá, es mi amiga desde que tengo 4 años.. Perdón por habernos separado, por no juntarnos todos los días o no tener el privilegio de cuando estás mal yo estar ahí al minuto, pero se que vos sabés y tenés bien en claro que si vos necesitás algo me podés llamar que yo voy a estar ahí al instante, sea lo que sea, pase lo que pase, siempre voy a estar con vos como vos estuviste para mi. Sinceramente tami cuando me dijiste que te ibas a ir del colegio creí que me moría, va, vos misma te diste cuenta que casi me largo a llorar, pero pude contenerlo por mi y más que nada por vos, porque se que no te hubiese ayudado mucho. Cuando me dijiste eso creí que te perdía para siempre, ya te había perdido en patín, y tenía miedo de que si te me ibas también del cole iba a verte con suerte una vez por mes, y te juro que sentía que perdía una parte de mi vida, de mi infancia! Aunque no estemos todos los días juntas, yo se que la amistad sigue intacta, y que no te perdí, nunca en la vida voy a hacer algo que pueda alejarte. Sos una amiga incondicional, siempre me fuiste “fiel” y me ayudaste como pudiste, nunca me traicionaste ni se te cruzó por la cabeza hacerlo, y eso te lo agradezco muchísimo, no se que sería sin vos, y demás está decir todo lo que te quiero, que creo que te lo demuestro día a día con cada abrazo que te doy! Te amo infinitamente y no quiero perderte nunca.

Querer y extrañar gente pero no poder hacer nada sabiendo las cagadas que se mandaron y sabiendo también que no lo merecen.
Qué bien se siente decirle a alguien te conozco y que así sea.
Por todo lo que compartimos, los momentos que vivimos, nada nos va a separar.
Tengo la suerte de que cuando quiero llorar puedo aguantarlo hasta estar sola o en mi casa, y poder sonreir en el momento, aunque es evidente que tengo ganas de llorar. Odio llorar en público, es algo que nose por qué no puedo, capaz quiero pero me lo contengo de la mejor forma que pueda, después sí, en mi casa me quiebro y lloro mal, y eso implica varios días de yo sensible.. También me cuesta hablar de las cosas que pasan, o de temas realmente importantes.. Por ejemplo todo lo que pasó con mi mamá en febrero, todas las veces que lloré por eso (y sigo llorando cuando me acuerdo) nunca lo pude hablar con nadie y creo que nadie lo sabe y todos piensan que por suerte estuve bien con todo lo que le pasó y no me afectó, pero sí, el tema es que tampoco es bueno que me guarde las cosas y pueda evitarlo, porque son cosas que se acumulan hasta que exploto y lloro y lloro y lloro, pero nose, es algo que no puedo hablar con las personas, no puedo porque me quiebro y odio esa situación
13-11-10 FOR EVER